El Comité de Ética Asistencial del Área Sanitaria de Ferrol organizó una jornada sobre bioética, centrada en la vejez como proyecto común, abordando la ética del cuidado y la responsabilidad colectiva. El encuentro tuvo lugar el pasado viernes en el salón de actos del Hospital Naval del Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol, y reunió a más de un centenar de asistentes para "repensar colectivamente los retos del envejecimiento desde la ética del cuidado".
Los organizadores señalaron que el envejecimiento demográfico es uno de los principales desafíos sociales, sanitarios y éticos de este siglo, exigiendo "replantear nuestras concepciones sobre el envejecimiento, la dependencia y los cuidados". Tradicionalmente, la bioética se centró en el paradigma principialista, pero este enfoque presenta limitaciones para el cuidado de personas vulnerables y dependientes, donde las relaciones interpersonales y la interdependencia son cruciales.
La jornada propuso la ética del cuidado como marco alternativo, que pone en el centro la dimensión relacional del ser humano, la interdependencia y el cuidado como práctica moral fundamental. Este enfoque es pertinente para abordar cuestiones como el reconocimiento de la vulnerabilidad y la promoción de la autonomía relacional, así como la calidad de las relaciones de cuidado, concibiéndolas como responsabilidad colectiva.
Se abordaron también cuestiones específicas como el edadismo (discriminación por edad), la soledad no deseada, especialmente en mujeres mayores, y la necesidad de modelos de cuidado alternativos que respeten la dignidad y las preferencias de las personas mayores.
La jornada buscó ser un espacio de reflexión interdisciplinar para profesionales de la salud, servicios sociales, ética, filosofía, familiares cuidadores y personas mayores. Incluyó una conferencia inaugural, ponencias de expertos sobre ética, autonomía y edadismo, debates, una mesa redonda y participación dinámica.
Los ponentes destacaron la importancia de "mirar a los ojos de los y las pacientes", la "gramática y el lenguaje en el trato humano" y recordaron que "la persona mayor es una especialista de la vida". También se refirieron a la autonomía del paciente, a la "escucha vulnerable" y a la equidad en la atención, subrayando que la edad cronológica no debe condicionar la asistencia y que la vejez no es una enfermedad.
Finalmente, se señaló que las relaciones con la vejez se basan en la percepción individual y se invitó a cambiar esa perspectiva. Se subrayó la importancia de la dignidad y del trato digno, afirmando que "no ser escuchado es ser abandonado". La jornada finalizó con una visión artística sobre la representación de la vejez en la pintura.




