El proyecto, que se desarrollará en la parroquia de Artoño, contempla la instalación de diez domos desmontables y tres cabañas fijas para alojamiento. Además de las unidades habitacionales, el complejo incluirá una sauna, una terma exterior y una zona de estacionamiento para los visitantes.
La resolución ambiental, que será publicada en el Diario Oficial de Galicia, establece que la viabilidad de la iniciativa depende del cumplimiento estricto de medidas de protección de la atmósfera, la salud, las aguas y el patrimonio cultural. El promotor deberá garantizar la correcta gestión de residuos y la integración paisajística de las instalaciones.
Este informe es un paso previo necesario, pero no supone la autorización definitiva para el inicio de las obras. La sociedad promotora deberá tramitar ahora el resto de licencias y permisos sectoriales exigidos por la normativa vigente ante la Axencia de Turismo de Galicia.




