Las actuaciones, que se prolongarán durante 11 semanas, se centran en la retirada de árboles caídos y biomasa de los cauces fluviales. También se incluye la desbroce puntual y la eliminación de especies exóticas invasoras en estos tramos, situados en las parroquias de Bemil, Portas, Arcos da Condesa y Caldas de Reis.
Para llevar a cabo estas tareas, se emplearán herramientas manuales como motosierras y podadoras, apoyadas por maquinaria pesada como minidumpers, tractores y camiones. El objetivo es mejorar las condiciones de circulación de las aguas, conservar el ecosistema fluvial y prevenir incidencias derivadas de la acumulación de elementos en el cauce.
Estas acciones forman parte del programa de mantenimiento del dominio público hidráulico de Galicia-Costa y se realizan en zonas catalogadas de alto riesgo potencial significativo de inundación (Arpsi). Los trabajos se centran en las áreas fuera de las tramas urbanas fluviales de responsabilidad municipal.




