El hostelero José Luis Senín, una figura reconocida en la comarca del Umia por su larga vinculación al sector y la organización de fiestas populares, se jubila tras más de 40 años de dedicación profesional. Su carrera, iniciada en los años 80, abarcó desde la restauración tradicional y el servicio a domicilio hasta la gestión de espacios singulares como O Muíño de Valerio.
Nacido en San Andrés de César (Caldas de Reis) en 1959, Senín comenzó su andadura laboral en un contexto de economía doméstica. Su vocación por la hostelería se consolidó en el ámbito familiar, lo que le llevó a emprender en 1981 con un bar ambulante, una iniciativa pionera que recorrió las fiestas de la comarca del Umia, colaborando con pulpeiras y gestionando servicios en eventos de gran afluencia.
Posteriormente, amplió su negocio con la apertura de un bar en Moraña y el desarrollo de un sistema de organización de eventos y catering, atendiendo celebraciones privadas como comuniones, bodas y aniversarios. Este paso marcó una evolución hacia una gestión integral de eventos.
El punto de inflexión de su proyecto llegó en el año 2000 con la gestión de O Muíño de Valerio, un espacio en Barosa (Barro) que encontró en estado de abandono. Senín impulsó su recuperación, convirtiéndolo en un referente de la cocina tradicional en la comarca, especializada en pulpo y carnes asadas, y en un lugar habitual para celebraciones. "¿Quién no ha pasado por O Muíño de Valerio en estos 25 años?", señala Senín, añadiendo con una sonrisa: "Por aquí ha pasado todo el mundo".
La continuidad del proyecto está asegurada con el relevo generacional. Su hijo, formado en hostelería, impulsa Senín Catering, adaptado a las nuevas dinámicas de consumo. Con la jubilación de Senín, la gestión de O Muíño de Valerio pasará al Concello, con el deseo del hostelero de que el espacio se mantenga vivo y activo en la zona.




