El proyecto, que forma parte de un plan autonómico más amplio dotado con 40 millones de euros, tiene como objetivo reducir la exposición de los caminantes al tráfico rodado. Las intervenciones previstas incluyen la construcción de sendas peatonales, pasarelas y muros de contención en diversos puntos de las rutas.
En el caso del Camino Inglés, las actuaciones se desarrollarán en 13 tramos que coinciden con carreteras de titularidad autonómica, provincial y municipal. Estos puntos se sitúan en siete municipios, entre los que se encuentran Betanzos, Carral, Cabanas, Paderne, Miño, Cambre y Santiago de Compostela.
Por su parte, el Camino del Norte contará con mejoras en 27 tramos distribuidos por diez municipios, incluyendo Boimorto, Arzúa, Ribadeo, Vilalba, Sobrado, Guitiriz, Begonte, Trabada, Friol y O Pino.
La aprobación definitiva de estos trazados llega tras finalizar el periodo de información pública. La previsión institucional es que la totalidad de las obras estén adjudicadas a principios del próximo año, reforzando la seguridad de cara al Año Santo 2027.




