La situación de alerta por escasez en la cuenca del río Anllóns ha llevado al Ayuntamiento de Carballo a intensificar las medidas de ahorro de agua. La demanda hídrica aumenta significativamente durante el verano, especialmente en las zonas costeras, donde el consumo puede llegar a triplicarse.
Desde principios de julio, el consistorio ya había adoptado acciones como la suspensión de baldeos, el corte del suministro a fuentes ornamentales, la reducción de la frecuencia de riegos y la priorización de plantas de bajo consumo en parques y jardines. "Tenemos que ser muy conscientes de que el agua es un recurso limitado y de que cada pequeño gesto cuenta", señaló el concejal de Medio Ambiente, Miguel Vales.
Los datos de la empresa concesionaria, Gestagua, revelan que entre el 14 de julio y el 17 de agosto se trataron 233.954 metros cúbicos de agua. Aunque los registros diarios no muestran un incremento sostenido, los datos históricos evidencian una fuerte variación estacional en las zonas costeras.
En áreas como Razo, Baldaio y Pedra do Sal, el consumo facturado en el tercer trimestre fue más de tres veces superior al del primer, con un incremento del 211,8 %. En el conjunto del municipio, el aumento fue del 9,8 %.
Esta presión adicional en la costa se concentra en los meses de menor caudal de los ríos, lo que hace "especialmente importante extremar el ahorro", según Vales. Además, una parte de la franja costera aún no dispone de abastecimiento municipal, por lo que los registros no reflejan la totalidad de la demanda.
El Ayuntamiento también monitoriza la red de abastecimiento, cuyo rendimiento hidráulico se ha mantenido estable, superando el 75%. "No estamos ante un problema de abastecimiento inmediato, sino ante una situación que nos obliga a anticiparnos y a proteger el recurso", concluyó el concejal.




