El suceso provocó momentos de gran tensión en el vecindario y obligó a un despliegue de seguridad. Los agentes, ante el riesgo que suponía el vecino, actuaron con rapidez y procedieron al desalojo preventivo de todos los residentes del bloque.
Testigos de la zona señalan que el hombre, de alrededor de 40 años, tenía un historial conflictivo y que en los últimos meses se habían registrado frecuentes episodios de gritos en el edificio. Algunos también observaron un deterioro en su comportamiento recientemente.
Tras el desalojo y una fuerte discusión en el interior, el hombre se lanzó al vacío desde una altura equivalente a un segundo piso, cayendo sobre la terraza de un establecimiento hostelero.
A pesar del fuerte impacto, los servicios de emergencia confirmaron que el hombre estaba consciente cuando fue atendido por el personal sanitario, que le colocó un collarín por las lesiones antes de ser evacuado.
Diversas patrullas de la Guardia Civil acudieron al lugar y acordonaron la zona. La normalidad se recupera gradualmente, aunque entre los vecinos persiste la conmoción por la situación vivida.




