La veterana Festa do Xamón da Caniza registró un éxito rotundo, con miles de asistentes que se dieron cita en la Carballeira do Cacharado, a pesar de las altas temperaturas que alcanzaron los 40 grados. La caravana de vehículos en la autovía ya presagiaba el lleno total que se confirmó en la centenaria carballeira, un refugio climático bajo la frondosa arboleda.
Las 10.000 raciones de jamón, puestas a la venta por 8 euros, se agotaron rápidamente. Las primeras en volar fueron las de jamón curado cortado a cuchillo, seguidas del jamón asado en obrador, una novedad de este año que mejoró la textura y el sabor, servido por primera vez con la salsa tradicional cañicense. También hubo otras alternativas como tortilla, empanada o croquetas de jamón.
El alcalde, Luis Piña, calificó la jornada de "gran jornada que mereció la pena", a pesar del cansancio acumulado tras despedirse de los alcaldes invitados de Arbo, Melgaço y Vigo, y del teniente alcalde de Salceda. La fiesta, que se celebra cada 15 de agosto, volvió a ser un punto de encuentro para familias y cañicenses en la diáspora que regresan a su tierra natal, así como para emigrados en Lisboa, como el propio alcalde, nacido en Lisboa.
La fiesta del Jamón de A Caniza, ya sexagenaria, destacó este año además del jamón, por su cartelería anunciadora, el sello de Correos único y el cuño conmemorativo del 60 aniversario. Esta cita gastronómica se convierte así en una de las más antiguas de Galicia, superada únicamente por la Fiesta de la Lamprea de Arbo (66 ediciones) y la Fiesta del Pulpo de O Carballiño (64 ediciones).
El Concurso de Cortadores de Jamón, celebrado en la Carballeira do Cacharado, tuvo como ganador de la XI edición a José Luis Represas, de Ponteareas. Francisco Javier Familiar y José Outomuro obtuvieron el segundo y tercer puesto, respectivamente.
Además del jamón, la jornada estuvo marcada por la presencia de un buey de gran porte que tiraba de un carro cargado de jamones. Dos espectaculares Guacamayos, con magníficos plumajes, pasearon por la Carballeira a hombros de sus propietarios, aportando una nota exótica y singular a la edición de 2026.




