Las movilizaciones, que se iniciaron hace semanas, tendrán lugar cada jueves por la mañana, quince minutos antes del inicio de las clases, y se mantendrán “hasta nuevo aviso”. El objetivo es visibilizar la necesidad de una intervención profunda en el edificio, que lleva 40 años sin una actualización significativa.
“"Entre todos y todas podemos hacer oír nuestra voz."
La Asociación de Nais e Pais de Alumnos (Anpa) del centro convoca a estas concentraciones, que describen como un “acto pacífico, pero firme”. Hacen un llamamiento a la participación de todas las familias, solicitando que acudan con chalecos reflectantes y que los niños lleven carteles con mensajes como 'Reforma integral ya' o 'Queremos un cole accesible y digno'.
La Federación de Anpas de Centros Públicos de Ensino de Lugo (Fapacel) ha expresado su apoyo “firme y directo” a estas reivindicaciones. Desde la federación, subrayan que no se trata de problemas puntuales, sino de una situación estructural que requiere una solución urgente e integral, ya que las actuaciones aisladas realizadas hasta el momento no han resuelto el deterioro.
“"No estamos ante cuestiones puntuales ni de mantenimiento menor, sino ante una situación estructural que requiere una intervención integral y urgente. Las actuaciones aisladas realizadas hasta ahora no resuelven el problema y solo perpetúan el deterioro."
La Fapacel también destaca que esta problemática se extiende a otros centros educativos de la provincia, que también precisan atención urgente por parte de la Administración. Sus demandas incluyen una evaluación técnica completa del edificio, un proyecto de rehabilitación integral, la eliminación de barreras arquitectónicas y la inclusión del centro en los planes de inversión correspondientes. La federación se compromete a seguir apoyando las movilizaciones hasta que se obtengan “compromisos reales, con plazos e inversiones concretas”.




