Los habituales del Paseo Marítimo de la ciudad ya están acostumbrados a la presencia de surfistas con sus tablas, tanto dentro como fuera del agua. Sin embargo, la escena de este sábado particularizó la atención de muchas personas que se encontraban en la zona de la coraza, en la playa de Orzán.
La modalidad de E-foil consiste en la práctica del surf con una tabla equipada con un motor eléctrico y un hidroala. La característica más destacada de esta disciplina es la sensación de 'vuelo' que experimenta el deportista sobre la superficie marina, gracias a su silencioso sistema de propulsión.
Aunque la presencia del surfista eléctrico generó asombro entre los presentes, su actividad transcurrió sin incidentes ni alteraciones significativas, más allá de la curiosidad que suscitó entre los bañistas y viandantes.




