La expectación ante el partido decisivo del Deportivo ha transformado el paisaje urbano de A Coruña. El sentimiento blanquiazul no solo se refleja en balcones y fachadas, sino que también ha llegado al transporte público, donde los autobuses circulan estos días como símbolos del orgullo local.
Tanto conductores como viajeros comparten la ilusión por el posible regreso del club a la élite del fútbol español. Esta iniciativa se suma a una serie de actos organizados alrededor de Riazor, incluyendo la habilitación de una Fan Zone en la explanada del estadio para que la afición pueda vivir el encuentro de forma conjunta.
La movilización en la ciudad es total, con comercios y hostelería volcados en un fin de semana marcado por la esperanza. El apoyo al equipo atraviesa generaciones, consolidando el ambiente festivo que se respira en cada barrio, plaza y avenida de la capital herculina.




