La formación nacionalista ha señalado que el departamento se encuentra en un estado de colapso operativo. Esta situación se ha agravado tras conocerse, durante la celebración del último pleno municipal, la decisión de la última arquitecta superior de la plantilla de abandonar su puesto de trabajo para trasladarse a otra administración.
Según los datos expuestos por el grupo de la oposición, el área de Urbanismo ha sufrido una reducción drástica de efectivos en un periodo de tiempo muy corto. Aunque durante el presente ejercicio se incorporaron dos nuevos profesionales, uno de ellos cesó en su actividad antes de cumplir dos meses en el cargo.
El portavoz del BNG ha criticado la gestión del ejecutivo local, al que acusa de fomentar un ambiente laboral hostil que provoca la marcha voluntaria de los técnicos. La formación ya había solicitado anteriormente el cese de la concejala responsable de Personal ante la reiterada falta de soluciones para estabilizar el departamento.




