El 55% de los hogares gallegos con derecho al Ingreso Mínimo Vital no lo ha solicitado

La tasa de no acceso en la comunidad gallega es superior a la media estatal, según un informe de la Airef que también señala el solapamiento con otras ayudas.

Primer plano de un documento oficial arrugado en una mano, simbolizando ayuda económica.
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Primer plano de un documento oficial arrugado en una mano, simbolizando ayuda económica.

Seis años después de su creación, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) aún no llega a más de la mitad de los hogares gallegos con derecho a él, con un 55% que no lo solicitó en 2025.

En Galicia, un 55% de las familias que cumplen los requisitos para recibir el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una prestación económica del Gobierno destinada a prevenir el riesgo de pobreza, aún no la han solicitado. Esto implica que están perdiendo la oportunidad de cobrar un apoyo cuya cuantía varía según la composición familiar, los ingresos y el patrimonio.
La tasa de no acceso, que mide el porcentaje de hogares con derecho a la ayuda que no la solicitan, apenas se redujo tres puntos respecto a 2024, situándose en el 55%. Esta cifra es superior a la media nacional (52%) y sitúa a Galicia entre las comunidades con mayor tasa, solo por detrás de Baleares (65%), Cataluña (64%) y Castilla-La Mancha (56%). Se estima que un número considerable de familias desconoce la existencia de esta ayuda.
Actualmente, el IMV llega en Galicia a unos 36.000 hogares, que albergan aproximadamente 97.000 personas, con una cuantía media mensual de 542 euros por hogar. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que evalúa el funcionamiento de la prestación desde 2021, señala que el diseño actual reduce la probabilidad de trabajar un 12% de media entre los perceptores.
La Airef también llama la atención sobre el solapamiento del IMV con otras prestaciones. En 2024, el 51% de los hogares perceptores en España recibían otra ayuda adicional, y el 16% combinaba el IMV con dos o más. El subsidio por desempleo es la prestación que más se complementa, especialmente a partir de los 52 años. Por ello, el organismo insta a "reforzar la coherencia entre coberturas" y "revisar la pertinencia de su simultaneidad".
En una comparativa con las prestaciones de último recurso de otros países europeos, la Airef concluye que, aunque la cuantía de la ayuda en España es superior a la media, tanto la tasa de cobertura como la reducción de la pobreza son inferiores.