El fuego se declaró sobre las siete y cuarto de la tarde y obligó a movilizar a los Bomberos de A Coruña, que enviaron tres dotaciones, y a la Xunta, que aportó una camioneta y un helicóptero antiincendios. El medio aéreo realizó descargas de agua sobre la zona afectada.
Antes de las ocho y media de la tarde, el incendio fue dado por sofocado. La extensión quemada equivale aproximadamente al tamaño del estadio de Riazor.
El incendio se originó en un paraje utilizado habitualmente por aficionados al motocross, situado entre la pista de pádel y los depósitos de agua. Aunque se desconoce el origen exacto, en las últimas semanas se han registrado varios fuegos en el entorno, incluyendo tres en las proximidades del poblado de As Rañas y dos en O Portiño.




