La migración se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del crecimiento económico en España, y Galicia no es una excepción. Los organismos internacionales señalan que la incorporación de mano de obra foránea es clave para el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) nacional, actuando como un "shock de oferta" que alivia la escasez de trabajadores en sectores estratégicos.
La comunidad gallega, que en el pasado fue emisora de emigrantes, se encuentra ahora en un momento de llegada de migrantes, lo que supone una inyección de vitalidad demográfica y un motor para el empleo, paliando el declive poblacional.
Según los datos publicados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en mayo se registraron por primera vez 85.000 extranjeros trabajando en Galicia. Las altas de este colectivo aumentaron un 2,9% en ese mes, sumando 2.363 nuevos cotizantes, y la variación interanual supera el 17%, una de las más elevadas del Estado. En el último año, Galicia ganó 12.429 cotizantes foráneos, que constituyen el 73% de todo el nuevo empleo generado.
Los sectores que más se beneficiaron de esta tendencia son la hostelería, con 2.055 empleos más; la construcción, con 1.934; y la industria manufacturera, con 1.406.
A nivel nacional, las afiliaciones de extranjeros también batieron récords, alcanzando los 3,070 millones. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, destacó que esta evolución refleja la buena salud del mercado laboral, con la temporalidad en mínimos históricos y la diversificación de sectores de alto valor añadido.
El incremento de mayo en el conjunto del país se atribuye, además de la tendencia general y el impulso de la temporada estival, a la puesta en marcha en abril de una regularización extraordinaria de personas migrantes por parte del Gobierno central. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, prevé que este efecto añada entre 20.000 y 25.000 nuevos trabajadores foráneos.



