La actuación, desarrollada este mes de julio, ha permitido la liberación de seis nuevos ejemplares de esta especie vulnerable. Esta iniciativa se enmarca en el plan autonómico que, desde el año 2017, cuenta con un programa de cría ex situ en los centros de recuperación de fauna de Oleiros y Cotobade, logrando la puesta en libertad de casi 200 aves hasta la fecha.
Según los datos más recientes, la población gallega de esta ave presenta una evolución positiva y sostenida. El último censo, realizado por la Universidad de Santiago de Compostela en 2026, contabiliza 93 parejas reproductoras distribuidas en 23 playas del litoral gallego. Galicia se sitúa así, junto con las Islas Baleares, como uno de los pocos territorios del Estado con tendencia creciente según el Libro Rojo de las Aves de España.
El trabajo de conservación incluye la vigilancia de las zonas de cría y la protección de los nidos mediante perímetros y estructuras especiales para evitar la depredación. En esta campaña, se han monitorizado 100 nidos, de los cuales el 85% cuentan con medidas de protección activa. Además, el proyecto europeo IBERALEX, con una inversión de 1,9 millones de euros, busca reforzar la convivencia entre el uso recreativo de los arenales y la preservación de la biodiversidad.




