Estudio de la UDC desmitifica la sostenibilidad del coche eléctrico

Una investigación de la Universidad de A Coruña revela que no existe un tipo de vehículo claramente superior en todos los aspectos de sostenibilidad.

Imagen genérica de un coche eléctrico cargando.
IA

Imagen genérica de un coche eléctrico cargando.

Un equipo de investigación de la Universidad de A Coruña ha publicado un estudio que analiza el impacto económico, social y ambiental de los vehículos, concluyendo que no existe una opción claramente superior en todos los aspectos.

La cuestión sobre qué tipo de coche adquirir, ya sea eléctrico, híbrido enchufable, híbrido no enchufable o gasolina, es una preocupación común para los conductores. Hasta ahora, las decisiones solían basarse en opiniones subjetivas. Sin embargo, un equipo de investigadores vinculado al Centro de Investigación en Tecnologías Navales e Industriales (Citeni) y al Centro de Innovación Tecnológica en Edificación e Ingeniería Civil (Citeec) de la Universidad de A Coruña ha aportado una perspectiva científica a este debate.
La principal conclusión del estudio, publicado en la prestigiosa revista internacional Journal of Cleaner Production, desafía muchas de las ideas preconcebidas: ningún tipo de vehículo destaca como la mejor opción en todos los criterios de evaluación. La investigación propone un modelo probabilístico que va más allá de las emisiones del tubo de escape, considerando tres pilares fundamentales: la economía, la sociedad y el medio ambiente.

No basta con etiquetar un vehículo como 'limpio' o 'contaminante'. La sostenibilidad real depende del contexto.

En el ámbito económico, los coches eléctricos muestran ventajas significativas debido a sus menores costes de mantenimiento, reparación y consumo energético. Por el contrario, los híbridos enchufables resultan menos favorables en este aspecto. Socialmente, los híbridos enchufables lideran la clasificación, valorando factores como la autonomía, la facilidad de recarga y la flexibilidad, mientras que los eléctricos quedan en último lugar, principalmente por las limitaciones actuales de la infraestructura de recarga y la autonomía.
Ambientalmente, el análisis es más complejo, ya que el impacto varía considerablemente dependiendo de si se evalúan solo las emisiones durante el uso o el ciclo de vida completo del vehículo, desde la fabricación hasta el reciclaje. El estudio subraya que la sostenibilidad de un vehículo es contextual; un coche eléctrico puede ser muy eficiente en una ciudad con buena infraestructura de recarga y energía limpia, pero menos ventajoso en otros escenarios.
Para los consumidores, el trabajo ofrece claves importantes: no existe una elección universalmente correcta, la mejor opción depende del uso individual. Además, el coste total va más allá del precio de compra, incluyendo mantenimiento y energía, y la experiencia de uso (autonomía, comodidad, facilidad de recarga) sigue siendo un factor determinante en la decisión final. Este modelo también busca ser una herramienta útil para el diseño de políticas públicas de movilidad.