La red criminal, descrita como "compleja, activa y peligrosa", operaba principalmente por vía marítima entre España y Argelia, transportando personas en situación irregular. Además del tráfico de seres humanos, se dedicaba al transporte de drogas, armas, municiones y explosivos, entre otras actividades ilícitas.
Los arrestos se realizaron en diversas localizaciones, incluyendo Almería (36), Murcia (13), Alicante (11), Ibiza (6), Cartagena (2), Palma de Mallorca (2), Palencia (2), Huelva (1), Córdoba (1), Sevilla (1), además de los dos detenidos en Galicia y uno en Argelia. Los implicados abarcan todos los niveles de la estructura criminal.
A esta operación transnacional, en la que participaron más de 180 agentes, se sumó la colaboración de Europol y las policías de Francia, Portugal y Polonia. Los delitos imputados incluyen pertenencia a organización criminal, tráfico de seres humanos, tráfico de drogas, armas, explosivos, contrabando y blanqueo de capitales.




