La tala, encargada por los propietarios de los terrenos y aparentemente notificada por el Seaga, de la Consellería de Medio Rural, para la gestión de la biomasa, está bajo escrutinio municipal. La Policía Local se desplazó al lugar y encontró a los trabajadores realizando las tareas.
Técnicos de medio ambiente del Ayuntamiento de Culleredo evaluarán mañana in situ la situación. La investigación determinará si la corta de árboles excedió los límites permitidos y si afectó al curso del Rego das Xesteiras, así como la posibilidad de que especies como los alisos fuesen dañadas.
Además, la institución municipal analizará los posibles daños causados al arroyo y al paseo fluvial, que combina el curso de agua con una senda natural por el bosque, para establecer las medidas correctoras necesarias.




