Conductores de bus alertan del peligro en la nueva parada del Teatro Colón en A Coruña
El traslado de la parada interurbana de Entrejardines a Manuel Casás, debido a las obras de los Cantones, genera problemas de seguridad y operativos para los casi 300 autobuses diarios.
Por Xoán Otero Baamonde
••2 min de lectura
IA
Imagen genérica de una parada de autobús nocturna en una ciudad gallega, con luces de emergencia borrosas reflejándose en el asfalto mojado.
El traslado de la parada de autobús interurbano de Entrejardines a Manuel Casás, junto al Teatro Colón en A Coruña, ha provocado un profundo malestar entre los conductores, quienes alertan de graves problemas de seguridad y operativos.
Las obras de los Cantones en A Coruña han forzado el cambio de la parada de bus interurbano, afectando a cerca de 300 autobuses y unas 2.000 personas cada día. Tras poco más de una semana en funcionamiento, los conductores ya denuncian serios inconvenientes.
“
"Yo no sé quién ideó eso ni en qué se basa... sentado en el volante, los peligros que veo ahí... hay veces que tienes ángulos muertos y no sabes lo que hay."
La principal preocupación se centra en la seguridad. La nueva ubicación introduce un elevado número de autobuses en un espacio más peatonal, lo que genera una convivencia peligrosa. Los conductores señalan la dificultad para realizar maniobras con seguridad debido a los pasos de cebra, la presencia de viandantes, patinetes y bicicletas, así como los ángulos muertos y la presencia de taxis.
Además de los riesgos de seguridad, surgen problemas operativos. La nueva parada es más reducida, y los agentes de la autoridad urgen a los conductores a no permanecer parados, lo que ocasiona que algunos autobuses salgan antes de su hora, perjudicando a los usuarios. Otra carencia importante es la falta de aseos para los conductores, un servicio con el que contaban en la anterior parada y que ahora no tienen disponible.
“
"A mí que alguien me diga cuando yo tenga necesidades de ir al baño, cómo lo hago. Yo y mis compañeros y compañeras. Es que no somos robots."
Ante esta situación, los representantes de los conductores solicitan una mesa de diálogo con la Xunta de Galicia y los ayuntamientos del área para abordar las problemáticas. Subrayan la necesidad de adaptar las líneas existentes y de escuchar la experiencia de los profesionales, ya que la realidad diaria difiere mucho de la planificación teórica.