La intervención fue necesaria ya que el tamaño del tronco suponía un potencial riesgo para el tráfico marítimo en la zona. El objeto fue remolcado hasta la rampa de Oza, desde donde se procedió a su retirada a tierra.
Para llevar a cabo este operativo, fue preciso emplear la embarcación Seismar de los Bomberos. Un total de cinco miembros del Grupo de Rescate Acuático participaron en la tarea.




