El director general de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, anunció este viernes que la Xunta de Galicia está desarrollando el "mejor método para proteger los murales" de Urbano Lugrís en A Coruña, con el objetivo de "evitar que se vean afectados por las futuras obras en el local" donde se encuentran.
La principal propuesta consiste en aislar la planta baja del edificio donde se localizan las pinturas, a modo de "cápsula", para salvaguardar las doce piezas, realizadas en febrero de 1951, de filtraciones de agua y otras posibles afecciones derivadas del progresivo deterioro del inmueble.
Estas obras, ejecutadas con la técnica 'a secco' y pintura al óleo, son propiedad de la Xunta de Galicia y se encuentran en los números 25 y 27 de la calle Olmos, pendientes de rehabilitación y musealización.
La iniciativa de la Xunta responde a las críticas de la diputada del BNG Mercedes Queixas, quien acusó al Gobierno gallego de "incumplir" sus obligaciones y de mantener las obras "secuestradas en un edificio en ruinas por el abandono institucional".
Frente a estas acusaciones, Miramontes detalló las actuaciones llevadas a cabo desde 2024, que incluyen estudios históricos, artísticos y estructurales, análisis de los materiales pictóricos, levantamientos tridimensionales de alta precisión y la elaboración de un diagnóstico completo con propuesta de intervención. También se realizaron trabajos de toma de datos 3D y un estudio constructivo y estructural del edificio.
Además, se analizaron los estratos polícromos, fijando aquellos en riesgo de desprendimiento y ejecutando otras actuaciones puntuales de urgencia. En 2026 continúan las labores de control, seguimiento y conservación preventiva.
Ángel Miramontes recordó el compromiso de la Xunta con la recuperación y puesta en valor de los murales desde su adquisición en 2024, aunque la titularidad del edificio es privada. La principal dificultad, recalcó, reside en el estado del inmueble y en los retrasos en la obtención de licencias urbanísticas por parte de la propiedad.




