La celebración de la noche de San Juan en A Coruña, marcada por el júbilo y la posterior limpieza de los arenales, puso de relieve la importancia de la gestión de residuos. Aunque el balance de residuos recogidos en las playas fue esperanzador, la ciudad se enfrenta a un desafío fundamental en la gestión de la contaminación.
La gestión de la planta de Nostián, que opera en precario desde 2020, se encuentra en un punto crítico. Ninguna de las tres empresas interesadas (Urbaser, Valoria y FCC) presentó oferta en el último concurso, dejando el futuro del tratamiento de residuos de la ciudad en suspenso.
El contrato de gestión de Nostián, con un valor superior a los 642 millones de euros para los próximos 25 años, es el mayor contrato municipal. La Oficina Nacional de Evaluación (ONE) señaló la necesidad de garantizar la viabilidad financiera de la concesión, que también incluye al Consorcio As Mariñas.
Ante la posibilidad de declarar desierto el concurso, el Ejecutivo local prevé abrir un nuevo plazo de presentación de ofertas en julio con "pequeños ajustes" para "incrementar la seguridad económica" de las empresas. La continuidad del Consorcio As Mariñas como cliente es clave para la viabilidad de la planta.
La urgencia de mejorar el contrato de gestión y cerrar un pacto a largo plazo es vital para el tratamiento de los residuos de casi 400.000 vecinos, sin que la proximidad de las elecciones municipales interfiera en el proceso.




