Esta acción marca el inicio de la preparación de los arenales de la ciudad para la temporada estival. La duna, instalada a finales de octubre del año pasado, tuvo que ser reconstruida a finales de enero debido a los daños causados por las borrascas Joseph e Ingrid.
Dichas borrascas trajeron consigo rachas de viento superiores a los 100 kilómetros por hora y olas de más de nueve metros, poniendo a prueba la resistencia de la estructura protectora.
Para la retirada de esta gran estructura de protección, que mide 360 metros de largo, se emplearán dos bulldozers y una retroexcavadora. Estas máquinas serán las encargadas de remover miles de metros cúbicos de arena.
“"Además de retirar la duna es necesario desenterrar y limpiar las duchas y lavapiés de todas las playas urbanas y comprobar su funcionamiento, instalar los puestos de los socorristas y la de educación ambiental y realizar otras tareas para poder disfrutar de los arenales de A Coruña a partir del 15 de junio."
La duna de Riazor fue erigida por primera vez en el año 1995 como respuesta a un fuerte temporal que derribó la antigua balaustrada del Paseo Marítimo a su paso por este arenal.




