Tras un primer intento fallido, el Ayuntamiento de A Coruña modificó las condiciones del concurso para la planta de basuras de Nostián. Además de incrementar el precio por tratamiento de tonelada de basura, se aumentará el volumen de rechazos —residuos que acaban en vertederos— que se tratarán anualmente. El objetivo es mejorar las condiciones económicas del contrato y atraer empresas licitadoras.
La media anual de rechazos pasará de 48.350 toneladas a 68.460 durante los 25 años de la concesión. Esto supone un incremento en el importe que cobrará la empresa concesionaria, que pasará de 5,99 millones de euros anuales a 7,48 millones. La alcaldesa, Inés Rey, aseguró que esta revisión de costes no afectará a la tasa de residuos que pagan vecinos y empresas, y que la medida busca "aportar mayor seguridade xurídica e económica ás posibles licitadoras".
La primera convocatoria del concurso quedó desierta, lo que llevó al Ayuntamiento a aprobar un nuevo plazo con estas modificaciones. Las empresas Urbaser, FCC y Valoriza ya habían presentado alegaciones antes de la primera licitación. El Ayuntamiento también acepta ahora considerar como rechazo el 60% del material denominado bioestabilizado, que procede de la fracción orgánica recuperada de residuos mezclados, una reclamación que FCC había hecho previamente.
Los 7,48 millones de euros anuales por la gestión de estos rechazos incluyen el impuesto estatal sobre el depósito de residuos municipales en vertederos. La planta de Nostián recibe actualmente las basuras del Ayuntamiento de A Coruña y del Consorcio As Mariñas, aunque este último ente no ha confirmado si continuará con el nuevo contrato.
El Ayuntamiento también exige a la concesionaria la modernización del complejo, incluyendo una nueva línea de tratamiento y naves de compostaje, con las que prevé reducir la generación de rechazos en más de 10.000 toneladas anuales.
La falta de ofertas en la primera convocatoria fue interpretada por el Ayuntamiento como un "indicador obxectivo de que o mercado non considerou rendible ou asumible o contrato". Un informe previo de la Oficina Nacional de Evaluación, dependiente del Ministerio de Hacienda, ya había advertido de la inviabilidad financiera del contrato para las empresas. A pesar de ello, el Ayuntamiento optó por no reformular el concurso inicialmente y realizó las modificaciones al alza tras las alegaciones de las empresas.




