La decisión fue tomada por la Oficina Técnica de la Sequía ante el descenso sostenido de los recursos hídricos y la persistencia de precipitaciones por debajo de los niveles habituales. Esta declaración de sequía prolongada, que afecta a 123 ayuntamientos (59 en alerta y 64 en prealerta), no implica por sí misma restricciones en los usos y consumos de agua, pero prevé limitaciones sobre usos no prioritarios como el baldeo de calles o el riego de jardines en las zonas en alerta.
El conselleiro de Medio Ambiente y Cambio Climático, Nicolás Vázquez, junto con el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, participó en la reunión de la Oficina Técnica de la Sequía, de la que forman parte también Protección Civil, MeteoGalicia y las Consellerías de Sanidade y Medio Rural.
Los embalses de abastecimiento de Galicia-Costa se sitúan al 38,04% de su capacidad, casi 27 puntos menos que el año pasado. La fase de prealerta, que afecta a 64 ayuntamientos, implica una vigilancia reforzada y la promoción de un uso responsable del agua.
Los ayuntamientos en alerta incluyen áreas de Ferrol, A Coruña, la costa de Pontevedra y Vigo. En la zona del río Mandeo y la ría de Betanzos se encuentran en prealerta ayuntamientos como Betanzos, Oleiros y Sada, mientras que en el área de los ríos Landro y Ouro están en prealerta Foz y Viveiro, entre otros.




