La noche del 19 de enero de 2025, un asalto a un chalé en Vilameá, en el municipio de Lobios, acabó con un empresario de 75 años, Manuel, gravemente herido. Durante la vista preliminar, que tendrá lugar el 5 de junio, las acusaciones cruzadas entre los cinco presuntos implicados y las distintas estrategias de las defensas marcan el desarrollo del caso.
Según la investigación, el grupo actuaba bajo la presunta batuta de Jorge Luis G. Y., quien desde Xinzo habría planificado el golpe. El objetivo era un pago de entre 30.000 y 80.000 euros que el empresario acababa de recibir. La banda, que se comunicaba vía Signal, empleó disfraces y realizó contravigilancia.
Al ser descubiertos en el garaje, tres de los asaltantes, identificados como Mourad E.A, Ionel Daniel F. y Álvaro G. J., agredieron brutalmente a Manuel exigiendo el dinero. Tras maniatarlo, registraron la vivienda, mientras su esposa, Nélida, logró encerrarse en su dormitorio. El botín incluyó 6.000 euros en efectivo, joyas, relojes, teléfonos móviles y una escopeta.
Lo que la Fiscalía describe como un "grupo criminal" se ha convertido en un "sálvese quien pueda". Petrica S., a través de su abogado, admitió su presencia en el lugar y una participación limitada a la "vigilancia exterior", solicitando una reducción de condena. Por su parte, el presunto líder intelectual, Jorge Luis, informático en el Concello de Xinzo, alega mermas cognitivas por consumo de drogas y destaca su colaboración con la Guardia Civil en la "operación Aquis".
En contraste, Mourad, Ionel y Álvaro niegan cualquier participación en el asalto. La acusación particular pide 14 años y seis meses de prisión para cada uno de los cinco acusados. El fiscal, por su parte, solicita penas que oscilan entre los 13 años y seis meses y los 14 años y seis meses, dependiendo del rol e historial delictivo, incluyendo la posible expulsión de España para varios acusados de origen extranjero.
Además de la pena de prisión, las acusaciones reclaman que la banda indemnice a Manuel con sumas que van desde los 54.888 euros hasta los 56.857 euros por las graves lesiones y secuelas sufridas.




